Un estudio reciente publicado en Psychology and Aging confirma lo que muchos abuelos ya sospechan: cuidar a los nietos es bueno para el cerebro. Investigadores de la Universidad de Tilburg en los Países Bajos analizaron datos de casi 3.000 abuelos durante seis años y descubrieron que aquellos que proporcionaron algún tipo de cuidado infantil demostraron una mejor función cognitiva que aquellos que no lo hicieron. Esto significa mejores puntuaciones en pruebas de memoria y lenguaje, con una desaceleración particularmente notable en el deterioro cognitivo entre las abuelas.
Por qué esto es importante: el vínculo entre la actividad y la salud cerebral
Los hallazgos resaltan el papel fundamental del compromiso mental y social en la preservación de la salud del cerebro a medida que envejecemos. El deterioro cognitivo no es inevitable; a menudo está relacionado con la inactividad y el aislamiento. Este estudio se suma a la creciente evidencia de que mantener la mente activa, ya sea mediante el aprendizaje, la interacción social o tareas prácticas, puede retrasar o incluso prevenir el deterioro cognitivo relacionado con la edad.
Cómo ser abuelo mantiene la mente alerta
La investigación sugiere que el tipo o frecuencia del cuidado infantil no importa tanto como el hecho de que suceda. Ayudar con la tarea, brindar cuidado durante la noche o simplemente jugar con los nietos contribuyen a obtener beneficios cognitivos. Probablemente esto se deba a dos factores clave:
- Aprendizaje continuo: Los abuelos están expuestos a nueva información, adaptándose a las necesidades e intereses cambiantes de los niños. Esta estimulación constante favorece la formación de nuevas conexiones neuronales, potenciando la plasticidad cerebral. Como explica el Dr. Zaldy Tan de Cedars-Sinai: “Cada vez que aprendemos cosas nuevas, sabemos que formamos nuevas conexiones entre las células cerebrales”.
- Conexión social: El cuidado infantil es inherentemente social y combate los efectos nocivos del aislamiento, que está relacionado con tasas más altas de demencia. Relacionarse con los nietos proporciona una salida regular para la interacción, lo que reduce el riesgo de soledad y depresión. El Dr. James Ellison de Jefferson Health señala que “el aislamiento… puede tener efectos nocivos sobre la actividad metabólica y cerebral”.
Advertencias y consideraciones
El estudio se basó en datos autoinformados, que son propensos a ser inexactos. Además, no tuvo en cuenta los hábitos de la mediana edad de los participantes, que podrían influir tanto en su capacidad para brindar atención como en su función cognitiva actual. Sin embargo, el patrón constante de mejora de la cognición entre los abuelos cuidadores sugiere una fuerte correlación que merece una mayor investigación.
El resultado final
Si bien no es un sustituto de un estilo de vida saludable, ser abuelos activos parece ser una forma sencilla y natural de mantener el cerebro alerta. Ya sea ayudando con la tarea, compartiendo historias o simplemente disfrutando del tiempo juntos, los beneficios del cuidado infantil se extienden mucho más allá de los propios nietos.
