Los científicos han descubierto una capa previamente oculta de la biología del cáncer, identificando miles de moléculas de ARN únicas, denominadas “oncRNA”, que actúan como huellas dactilares de la identidad del tumor y como posibles impulsores del crecimiento del cáncer. Los hallazgos, publicados recientemente, sugieren un nuevo enfoque para la detección temprana, el seguimiento del tratamiento e incluso la clasificación personalizada del cáncer.
La presencia generalizada de ARN específicos del cáncer
Los investigadores analizaron extensos conjuntos de datos sobre el genoma del cáncer y confirmaron la existencia de aproximadamente 260.000 pequeños ARN específicos del cáncer en 32 tipos diferentes de cáncer. Este no fue un fenómeno localizado; Cada cáncer examinado mostró una firma de oncRNA única. Los modelos de aprendizaje automático lograron hasta un 90,9% de precisión al clasificar los cánceres según estos patrones, con un 82,1% de precisión en pruebas independientes.
Este nivel de precisión resalta una verdad fundamental: el cáncer no es solo una enfermedad, sino un espectro de identidades moleculares. Incluso dentro de un solo tipo de cáncer, como el cáncer de mama, distintos perfiles de oncRNA diferencian subtipos, lo que sugiere que las clasificaciones actuales pueden no capturar completamente la complejidad de la enfermedad. Estos oncRNA funcionan como “códigos de barras digitales”, capturando información específica del tumor en múltiples niveles.
Los oncRNA influyen directamente en el comportamiento del tumor
Más allá de simplemente marcar el cáncer, algunos oncRNA impulsan activamente la progresión del tumor. En experimentos con cientos de oncRNA de cánceres de mama, colon, pulmón y próstata, se descubrió que aproximadamente el 5% alteraba significativamente el comportamiento del cáncer en ratones.
Por ejemplo, se demostró que dos oncRNA de cáncer de mama desencadenan la transición epitelial-mesenquimal (EMT), un proceso crucial para la propagación del cáncer, y activan genes que promueven la división celular. Estos efectos se reflejaron en los datos de tumores de pacientes, lo que reforzó el vínculo entre la expresión de oncRNA y las características agresivas del cáncer.
Las células cancerosas filtran ARN al torrente sanguíneo
Quizás el hallazgo clínicamente más relevante es que las células cancerosas liberan activamente estos oncRNA en el torrente sanguíneo. Esto significa que el seguimiento de estos ARN circulantes podría proporcionar un sistema de alerta temprana para la respuesta al tratamiento y la progresión de la enfermedad.
El análisis de muestras de sangre de casi 200 pacientes con cáncer de mama sometidos a quimioterapia reveló una fuerte correlación entre los niveles residuales de oncRNA y las tasas de supervivencia: los pacientes con niveles elevados de oncRNA después del tratamiento tuvieron resultados casi cuatro veces peores. Esto sugiere que los oncRNA pueden ser marcadores más confiables de enfermedad residual mínima que los métodos tradicionales como el ADN tumoral circulante. Las células cancerosas secretan ARN activamente, mientras que el ADN se elimina pasivamente, lo que hace que la detección de ARN sea más sensible en las primeras etapas.
El futuro de la investigación de OncRNA
El descubrimiento de los oncRNA abre varias preguntas clave: ¿cómo interactúan con las proteínas y otros ARN? ¿Puede el seguimiento en tiempo real de los cambios de oncRNA guiar las decisiones de tratamiento? ¿Podrían ayudar a identificar la recurrencia antes?
El trabajo traslacional ya está en marcha, con empresas de biotecnología como Exai Bio desarrollando herramientas de diagnóstico basadas en firmas de oncRNA. Las implicaciones son claras: los oncRNA representan una clase recientemente reconocida de moléculas que tienen potencial tanto diagnóstico como terapéutico.
El equipo de investigación enfatiza la importancia de consideraciones científicas y éticas rigurosas, reconociendo que cada muestra representa un paciente que se ofreció voluntariamente a contribuir a este progreso. Al compartir estos datos abiertamente, esperan acelerar nuevos descubrimientos y mejorar la atención del cáncer para todos.
