El cabello de Dolly Parton: una marca registrada de estilo y autoexpresión

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Dolly Parton es conocida por su música, filantropía y estilo inconfundible. Su cabello, en particular, se ha vuelto tan icónico como la propia cantante. Desde sus inicios hasta el presente, la apariencia de Parton siempre ha sido atrevida, glamorosa y sin complejos.

La evolución de una mirada

El cabello voluminoso característico de Parton no surgió hasta la década de 1970. Antes de eso, experimentó con bobs provocados y cortes de duendecillo, pero sus apariciones en The Porter Waggoner Show marcaron un punto de inflexión. Como recordó en sus memorias Dolly Parton, Songteller: My Life in Lyrics, esta era consolidó su compromiso con el cabello exagerado.

“Uso tacones altos y el pelo lo más alto que puedo. Cada vez que empezaba ese estilo, yo era la primera en tener el pelo esponjoso”.

Parton rápidamente adoptó las pelucas y los postizos, no sólo por conveniencia, sino porque le permitían lograr el aspecto exacto que deseaba. Su cabello natural, admitió, no siempre cooperó. Las pelucas se convirtieron en un sello distintivo de su imagen.

Control e individualidad

El enfoque de Parton respecto del peinado y el maquillaje siempre consistió en afirmar el control sobre su propia imagen. Incluso con maquilladores profesionales en The Porter Waggoner Show, ella insistió en agregar sus propios toques.

“Siempre me gustó el maquillaje, pero nunca pude soportar la versión que otra persona tenía de mí”.

Esta declaración subraya un tema central en la carrera de Parton: una feroz dedicación a la autoexpresión y negarse a permitir que otros definan su estilo.

El cabello de Parton es más que una simple mirada; es un símbolo de su confianza, individualidad y negativa a conformarse. Sus elecciones audaces han influido en las tendencias de la moda y continúan inspirando a fanáticos de todo el mundo.