El modo sigiloso del cáncer: cómo los tumores se esconden del sistema inmunológico

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Los investigadores han descubierto un mecanismo crítico mediante el cual las células cancerosas evaden la detección inmune, ofreciendo un nuevo objetivo terapéutico potencial. El estudio, publicado en Cell, revela que la proteína MYC, conocida desde hace mucho tiempo por impulsar el crecimiento tumoral, también suprime activamente las defensas naturales del cuerpo al silenciar las señales de alarma internas. El bloqueo de esta función en animales de laboratorio provocó un rápido colapso del tumor, lo que sugiere un gran avance en el tratamiento del cáncer.

La proteína MYC: una doble amenaza

MYC es un factor central de la división celular incontrolada en muchos cánceres. Pero los científicos descubrieron que hace más que simplemente impulsar el crecimiento; también manipula el sistema inmunológico. En condiciones normales, MYC activa genes que promueven el crecimiento celular. Sin embargo, dentro de los tumores de rápido crecimiento, MYC cambia de función: en lugar de unirse al ADN, se une al ARN, formando grupos densos que actúan como centros moleculares.

Estos centros concentran proteínas, incluido el complejo de exosomas, que destruye los híbridos de ARN-ADN. Estos híbridos normalmente son señales de peligro que alertan al sistema inmunológico sobre problemas celulares. Al eliminar estas señales, MYC desactiva efectivamente la capacidad del cuerpo para reconocer y atacar el tumor.

Cómo el cáncer silencia su propia alarma

El complejo exosoma normalmente descompone los híbridos de ARN-ADN defectuosos que actúan como señales de socorro. Los investigadores descubrieron que MYC organiza la destrucción de estos híbridos, apagando la alarma inmune antes de que pueda activar las defensas. Esto significa que el sistema inmunológico ni siquiera reconoce el tumor como una amenaza.

El equipo demostró que esta evasión inmune es independiente del papel de MYC en impulsar el crecimiento celular. Bloquear solo la función de unión de ARN de MYC, sin afectar su actividad promotora del crecimiento, resultó en una reducción dramática del tumor en modelos animales. Los tumores con MYC defectuoso se redujeron en un 94% en 28 días, pero solo en animales con sistemas inmunológicos intactos.

Un enfoque dirigido al tratamiento del cáncer

Los intentos anteriores de cerrar MYC por completo han fracasado debido a los efectos secundarios dañinos en las células sanas. Pero este nuevo descubrimiento ofrece un enfoque más preciso. Los medicamentos futuros podrían inhibir específicamente la capacidad de unión al ARN de MYC, dejando intacta su función de promoción del crecimiento mientras se expone el tumor a un ataque inmunológico. Esta estrategia finalmente podría permitir que el sistema inmunológico reconozca y destruya las células cancerosas sin una toxicidad generalizada.

Investigaciones futuras e implicaciones

Aún faltan años para las aplicaciones clínicas. Los investigadores deben comprender cómo los híbridos de ARN y ADN que activan el sistema inmunológico escapan del núcleo celular y cómo la unión del ARN de MYC da forma al entorno del tumor.

Como afirmó el Dr. David Scott, director de Cancer Grand Challenges, esta investigación demuestra el poder de la colaboración internacional para abordar los complejos desafíos del cáncer. Los hallazgos tienen amplias implicaciones y pueden afectar tanto al cáncer infantil como del adulto.

“Descubrir los mecanismos que utilizan los tumores para esconderse del sistema inmunológico puede abrir nuevas posibilidades de tratamiento”.

El estudio fue un esfuerzo de colaboración financiado por Cancer Research UK, Children Cancer Free Foundation (Kika) y el Instituto Nacional del Cáncer de Francia (INCa), destacando la importancia de la cooperación global en el avance de la investigación del cáncer.