Las representaciones engañosas de Hollywood sobre la demencia: por qué son importantes

11

La descripción que hace Hollywood de la demencia es a menudo inexacta, dañina y perpetúa estereotipos peligrosos. Desde abuelas demoníacas en películas de terror hasta deterioros excesivamente simplificados en dramas, la industria del entretenimiento con frecuencia interpreta drásticamente la realidad del deterioro cognitivo. Esta tergiversación no es sólo un defecto creativo; moldea la comprensión pública, influye en las percepciones familiares y retrasa la intervención médica crucial.

El problema de la licencia dramática

Un tropo común es el deterioro rápido y exagerado que se ve en películas como “The Taking of Deborah Logan”, donde el Alzheimer se presenta como una vía rápida hacia un comportamiento violento y errático. Incluso películas bien intencionadas como “The Notebook” se quedan cortas al saltarse la progresión lenta y gradual de la enfermedad, dando a los espectadores la falsa impresión de que la demencia aparece repentinamente en lugar de desarrollarse a lo largo de años.

El neuropsicólogo Tom Kiely señala que estas representaciones a menudo reducen a los individuos con demencia a caricaturas unidimensionales: débiles, frágiles, infantiles y emocionalmente vacíos. La realidad es mucho más compleja.

El peligroso vínculo entre la demencia y el mal

La asociación de la demencia con la violencia va más allá del horror. Incluso programas convencionales como “The Rookie” de ABC han presentado personajes con demencia que resultan ser asesinos en serie, lo que refuerza la idea de que la condición equivale a un peligro inmediato. Esta combinación, como la describe el profesor Lee-Fay Low, crea “monstruos vulnerables” en la imaginación del público.

Esto es especialmente peligroso porque las familias pueden recurrir a los medios de comunicación en busca de comprensión y, en cambio, recibir una narrativa distorsionada y basada en el miedo.

La verdadera progresión de la demencia

La enfermedad de Alzheimer, que afecta a alrededor de 7 millones de estadounidenses, no borra la memoria de la noche a la mañana. Progresa en etapas: una fase inicial “sigilosa” en la que pocas células se ven afectadas, seguida de un deterioro cognitivo que puede tardar décadas en manifestarse por completo.

La realidad es que la pérdida de memoria no siempre es el primer síntoma ni el más destacado. Los cambios de personalidad, la volatilidad emocional y las dificultades del lenguaje a menudo se pasan por alto en favor de dramáticos lapsos de memoria. La enfermedad no se trata sólo de olvidar nombres; se trata de perder inhibiciones, experimentar confusión y experimentar profundos cambios de comportamiento.

Cómo Hollywood puede hacerlo mejor

Algunas películas ofrecen representaciones más matizadas. “Still Alice”, protagonizada por Julianne Moore, describe con precisión las primeras etapas del Alzheimer, mostrando la devastadora pérdida de identidad y la lucha por adaptarse. “The Father”, con Anthony Hopkins, sumerge al público en la confusión del deterioro cognitivo, ofreciendo una experiencia visceral y precisa.

La clave es alejarse de la demencia como recurso argumental y acercarse a una representación realista de la experiencia vivida. Muestre momentos de competencia junto con deterioro, resalte estrategias para la independencia y explore las luchas de las familias para adaptarse a la enfermedad.

Los documentales, como “A Road Trip to Remember” de Chris Hemsworth, también son eficaces. Al seguir experiencias reales y tratamientos como la terapia de reminiscencia, ofrecen una visión más genuina de la demencia.

En última instancia, Hollywood debe reconocer que una representación precisa no se trata sólo de sensibilidad: se trata de desmantelar estigmas dañinos y promover una comprensión informada. La industria tiene la responsabilidad de representar la demencia con la complejidad y humanidad que merece.